Se ha logrado que como estudiantes de derecho observemos el alcance de nuestra área en todos los problemas sociales que surgen.

 

           El bullying, es un fenómeno social que ha surgido a partir de la decadencia de valores, toda vez que la sociedad afectada por diversos factores tanto políticos, económicos y culturales, ha descuidado un sector de la población fundamental para el futuro de nuestro país, como lo son los niños y adolescentes, mismos que viéndose reflejados por los problemas de violencia, inseguridad, salud publica, han sufrido un descuido en su educación, tanto en el hogar como en los centros educativos y hasta cierto grado de imitación sobre la violencia que existe a su alrededor.

 

             En la mayoría de los países no cuentan con una legislación que brinde protección específica en contra del hostigamiento escolar, sin embargo se trabaja a marchas forzadas al respecto, sobre todo en los países europeos y en E.U.A., más aún, cuando se cuenta con diversos organismos internacionales que desde hace tiempo se han creado y especializado en la protección y defensa de los derechos de los menores.

 

            Por lo que toca a nuestro  país, se han implementado diversas medidas preventivas, pero hace falta la elaboración de leyes que permitan erradicar este mal, y obliguen a todas las instancias de gobierno a generar planes y programas verdaderamente efectivos, sin embargo hay que recalcar el trabajo que ya se hace legislaturas locales para poder hacer frente a este tipo de actos.

 

            En el estado de Oaxaca, se han tomado medidas de prevención por diversos organismos, pero en lo que hace a elaboración de leyes no se ha hecho nada aún.

 

           De esta manera antes de pensar en la tipificación del bullying y en la elaboración de un tipo penal que castigue estas prácticas, se debe agotar otro tipo de medios para hacer frente, no se debe esperar resolver todo mediante la políticas criminales, pues se hace abuso del poder del estado, siendo que la tipificación pues, debe ser el último de los medios, cuando ya otras medidas han sido agotadas.

 

           Es pues que resulta imperante el pensar en la elaboración de leyes que ayuden a prevenir este tipo de conductas y también sancionar a quienes las comenten pero no de una manera criminal.